El resultado son auténticas obras de arte como nos lo ha demostrado con sus creaciones en Toledo: en la calle Buzones, su actual estudio en San Ginés, la reciente intervención en el Babia y muchos otros trabajos, por no mencionar su obra anterior en Madrid y buena parte de la costa mediterránea.
En esta ocasión Nacho nos va a demostrar que cambiar por completo el aspecto de una obsoleta cocina, chapada con unos antiguos azulejos y con unos muebles desvencijados no tiene por qué tener un elevado coste ni requerir mucho tiempo. La idea es mantener lo que hay por falta de presupuesto y con un poco de pintura por aquí y un panel de chapa por allá... de repente ¡magia! Todo ha cambiado.